| Rendición de cuentas programas de AIPI ejecutados en comunidades de Azua |
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| Martes, 14 de Diciembre de 2010 19:41 |
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PlanRD acompañó en el acto a las organizaciones Iglesia Asamblea de Dios y FEPROCA con las que trabaja en asocio este programa. La iglesia Asamblea de Dios de Peralta y la Federación Provincial de Productores y Campesinos Azuanos (FEPROCA), organizaciones que trabajan en asocio con PlanRD en Azua, en el desarrollo del programa de Atención Integral a la Primera Infancia, realizaron un acto de rendición de cuentas en el que informaron a la población los avances del programa en su primer año de ejecución y las inversiones realizadas. En un acto al que asistieron los y las líderes de 33 comunidades de la provincia de Fritz Foster, director de PlanRD y Carmen Monción Gerente de la Unidad de Programas de PlanRD en Azua, reconocieron el trabajo realizado, a la vez que animaron a socios y comunidades a enfrentar los desafíos que implica el desarrollo este programa que contiene elementos de salud y de educación ya que la educación es fundamental para el desarrollo de los pueblos. Al acto de rendición de cuentas asistieron además presidentes/as de los comités gestores de las 33 comunidades, alcaldes/as municipales las asesoras nacional y local del programa AIPI, Altagracia Tejeda y Olga Digna Figuereo, el asesor de AIPI de Barahona, así como asesores locales de desarrollo y miembros del equipo de monitoreo y evaluación de PlanRD. El desarrollo del programa de Atención Integral a la Primera Infancia se inició en el mes de octubre de 2009, mediante la implementación de cuatro modalidades, como son: orientación a familias en espacios comunitarios, atención directa a niños y niñas para su estimulación temprana, atención integral en hogares comunitarios y centros de atención primaria, mediante las cuales se asegura una mejor crianza de niños y niñas y su oportuno desarrollo. Según expresaron Raquel Estepan y Francisco Sánchez, quienes hicieron la rendición de cuentas, en nombre de sus respectivas organizaciones, a lo largo de este año de trabajo han logrado abrir 41 centros de atención directa para niños y niñas de 0 a cinco años, han capacitado a 180 animadores/as de atención directa y orientación a familias. Lo desarrollado en este primer año del programa, ha requerido una inversión superior a los 14 millones de pesos, de los cuales, más de seis millones de pesos lo han aportado las comunidades y algunas alcaldías, aproximadamente dos millones ha sido la inversión realizada por FEPROCA y la Iglesia Asamblea de Dios y los restantes 6 millones de pesos aportados por PlanRD. Durante la rendición de cuentas, los representantes de las citadas organizaciones presentaron además los principales desafíos que enfrenta el programa para llegar a todas las comunidades y mantener niveles de ejecución satisfactorios, por lo que tanto Francisco Sánchez de la Iglesia Asamblea de Dios, como Manuel Tejeda de FEPROCA y algunos representantes comunitarios, llamaron a las alcaldías municipales continuar apoyando esta iniciativa. En el evento de rendición de cuentas, fueron presentados diversos testimonios, que reconocen el programa como muy bueno, por que ha logrado influir en la mejoría de la crianza en el 90% de los hogares con los cuales trabajamos. Señalaron además que el programa no solo ayuda a niños/as, también a las promotoras/es que trabajan como voluntarias/os en él. En ese sentido, la animadora Freyny Vargas, del municipio de Pueblo Viejo dijo: “a mi por ejemplo este programa me ha ayudado hasta en mi forma de hablar, yo he cambiado mucho y los niños y las niñas van a ir con muchos conocimientos a la escuela, aquí tu puedes enseñar y puedes aprender”. Para Mari Cris Lorenzo, animadora de Guayacanal, “parte de estos aprendizajes del programa, ayudan en las familias, los niños y las niñas, ahora se enferman menos, porque en la modalidad de orientación a familias se enseña que una cosa es comer y otra alimentarse”, significando que las familias aplican los conocimientos sobre alimentación infantil, por lo que exhortó a la comunidad a involucrarse y mantener este espacio abierto para el bien de la niñez y de la comunidad misma. |