| Limpiando cañadas |
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| Martes, 29 de Junio de 2010 18:53 |
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La comunidad Los Arroyos de Polo busca eliminar el cúmulo de desechos en esos espacios De manera pro-activa las comunitarias y los comunitarios de Los Arroyos de Polo, en Barahona, han actuado a favor de su propia seguridad: ejecutaron una jornada de limpieza en unos de los sectores más vulnerables a las inundaciones. La jornada fue una colaboración entre las y los multiplicadores comunitarios del proyecto del Programa de Preparación ante Desastres del Departamento de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (DIPECHO), que se ejecuta en ésta y ocho comunidades más del Suroeste del país. Anaisa Santana, facilitadora comunitaria del proyecto en cuestión, explicó que el grupo de 60 participantes logró rehabilitar una cañada y sus alrededores, acabando con décadas de desechos, y restaurando una importante función: desviar de manera efectiva las aguas torrenciales que caen en la comunidad. Vanessa, una joven particpante, comentó sobre la transformación y las implicaciones del trabajo realizado: “Qué lindo está todo, mira la diferencia. Nunca se había hecho algo así. Ahora tendremos que buscar fundas y echar la basura para que tenga sentido lo que estamos haciendo”. Se contó con la participación de niñas y niños que expresaron entusiasmo y quisieron participar al lado de sus madres y padres. Además, residentes de varios sectores, el grupo juvenil ambiental Brigada Verde, representantes de la Defensa Civil y el personal del Ayuntamiento Municipal de Polo. Las acciones de limpieza para reducir los riesgos locales forman parte de la estrategia del proyecto DIPECHO con la meta de crear conciencia entre los comunitarios y comunitarias acerca del aporte que ellos y ellas pueden dar en aumentar o reducir su propia situación de riesgo. La misma comunidad eligió el lugar, elaboró un plan de trabajo y coordinó la logística en conjunto con el ayuntamiento. Y mientras DIPECHO apoyó con guantes y fundas, los comunitarios y comunitarias y el ayuntamiento contribuyeron con las herramientas y los equipos a su disposición.
“Puedan reconocer que a través de esas buenas prácticas aumentan sus capacidades, reduciendo la vulnerabilidad y por consiguiente el riesgo será menor” Anaisa Santana, facilitadora comunitaria del proyecto DIPECHO. |